Código limpio
11/03/2009Aunque de lo que más suelo hablar y escribir es sobre diseño, la verdad es que una gran parte de mi jornada laboral me la paso programando.
Hoy leo un revelador párrafo del libro “Clean Code” de Rober C. Martin, publicado en el blog de José Manuel Beas (via Xnoccio):
Los programadores se enfrentan a una paradoja de valores básicos. Todos los desarrolladores con algunos años de experiencia saben que desordenes previos son causas de retraso. Y sin embargo todos los desarrolladores sienten que la presión les hace dejar mal algunas cosas para conseguir alcanzar las fechas de entrega. En resumen, no se toman el tiempo necesario para ir rápido.
Los verdaderos profesionales saben que la segunda parte de la paradoja está mal. No llegarás a la fecha haciendo mal las cosas. Es más, hacer las cosas mal te retrasará instantáneamente, y te forzará a incumplir la fecha de entrega. La única manera de llegar a la fecha -la única manera de ir rápido- es mantener el código tan limpio como sea posible durante todo el tiempo.
Personalmente creo que es una gran verdad. Siempre que he llegado tarde a los plazos de entrega fue por querer hacerlo “rápido”.

Hay 4 comentarios en esta entrada:
Interesante, y toda una verdad. Me recuerda la paradoja de Zenón sobre Aquiles y la tortuga: no es cuestión de atrapar a la tortuga (la fecha de entrega), sino de llegar a la meta. Si Aquiles consigue centrarse en la meta, avanzará sobradamente a la tortuga.
De todos modos, hay veces que parece que la tortuga corra como una poseída
.
Totalnebte cierto, ahora sólo hace falta hacerselo comprender a los inversores, a sus vaivenes mentales y prisas de última hora, casi nada.
Cierto! muy cierto.
Las cosas bien hechas aunque parezca que toman mucho tiempo en su inicio acaban por recuperar el tiempo invertido y adelantarse al futuro. Pero es curioso, lo lógico sería que cuanta más experiencia tenemos como programadores más eficientes y ordenados son nuestros códigos.
Un saludo
los ‘desordenes previos’ son los pies de barro de cualquier proyecto que unido a lo de ‘la mierda siempre cae hacia abajo’ hace que cuando la cosa llega a desarrollo lo que mejor puede hacer uno en muchos casos es salvar trastos y apagar fuegos.
Comerciales que no saben lo que venden pero fírmame aquí ya, clientes necios por que yo lo valgo o mal asesorados, plazos que ya nacieron sietemesinos y también, como no, programadores que no entienden la belleza y utilidad de lo sencillo, limpio y ordenado.
La calidad no tiene precio, por eso muchos no la quieren pagar.